domingo, 29 de marzo de 2015

MIEL

MIEL
Miel  era muy dulce , una niña dulce y cariñosa con todo el mundo que la rodeaba, vivía en un lugar muy especial rodeada de naturaleza y arboles llenos de frutas y un olor a miel y canela muy dulce. Siempre estaba riendo y soñaba con un príncipe azul a lomos de un caballo precioso pero solo era un sueño para ella un sueño que miel tenia cada noche y la hacia sentirse muy feliz . Miel salía cada día a pasear y a recoger las moras cerca del rio para hacer una rica tarta y además mermelada para endulzar a su familia con sus dulces tan ricos. Un día mientras preparaba la tarta de moras escucho tocar la puerta de la panadería, sonó flojito y miel siguió con su tarta, al rato se escucho otra vez tocar la puerta  miel  se acerco a la puerta pero no había nadie. Volvió al horno y saco la tarta, la dejo encima del mostrado y fue en busca de una caja para guardarla cuando otra vez sonó la puerta y esta vez sonó un golpe fuerte y miel se asusto. Fue a la puerta muerta de miedo y al abrir la puerta solo había un sobre en el suelo con su nombre puesto. Qué raro pensó sin nadie me escribe nunca y menos a mí una simple pastelera. Abrió el sobre y dentro había una nota del rey pidiéndole que por favor hiciera una tarta para el aniversario del príncipe que era dentro de tres días. Miel no sabía qué hacer no se esperaba que el rey le pidiera ese favor si no había probado nunca ninguna de sus tartas lo que no sabía es que su abuela un día le llevo un trocito de una de chocolate y el rey se relamió de gusto. Miel no conocía los gustos del príncipe pero pensó que una de chocolate con nata le gustaría y se puso manos a la obra para tenerla lista y llevarla al palacio. Miel se arreglo con su mejor traje y con la caja de la tarta en la mano salió rumbo al palacio para dejar la tarta y volver a casa. Toco la gran puerta del palacio y una de las criadas la recibió con una gran sonrisa, le indico a miel que la siguiera hasta la cocina y allí dejo la tarta. Al intentar volver para irse se choco con el príncipe. Este no podía dejar de mirarla y miel roja como un tomate le dio la mano y salió corriendo hacia su casa, no podía creer lo que le había pasado chocarse con el príncipe nada menos. Estaba tan cansada que apenas se sentó en el sofá se quedo dormida. De pronto alguien toco a su puerta y miel sobresaltada se despertó. Fue hacia la puerta y al abrirla la agarraron por los brazos y la llevaron delante del rey, sobresaltada y asustada miel no entendía nada y el rey le explico que su pastel había gustado muchísimo y su hijo quería pedirle algo que fuera su esposa. Miel no sabía qué hacer y acepto y fueron felices siempre miel y el príncipe Den

Fin 

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